Btn_open_app Descarga CÍVICO y ten la
ciudad en tu bolsillo
Close_banner
NOTICIA Foto: Pixabay

10 lugares de Bogotá para hacer un plan de terror

5e32d41e0aa22c9dee000003
oferta

Semana Santa en San Andrés por solo $1.269.000

Termina en 14 días

¿Usted es de los que presume ser muy valiente? Le contamos que en Bogotá hay sitios terroríficos, que impregnan de miedo a toda persona que se atreve a recorrerlos.

Son 10 lugares que le pondrán la ‘piel de gallina’, y que de arriesgarse a conocerlos, seguramente serán el motivo de sus próximas pesadillas.

Si se considera capaz de viajar por el ‘averno urbano’ de Bogotá, debe entonces leer el siguiente listado de lugares, invitar a su combo de amigos, y preparar unos buenos ‘cuentos de la cripta’ que los haga rezar al ‘santísimo’.

¿Miedito? Aquí van los sitios para que le ponga cuidado.

1. El Cementerio Central

Este lugar tiene las tumbas de importantes personajes de la historia de Bogotá, y las malas lenguas cuentan que estos se aparecen en las noches para buscar consuelo.

Uno de ellos es José Asunción Silva, un importante poeta del siglo XIX, quien se suicidó sin aparente explicación en 1896, cuando apenas tenía 31 años.

Otros visitantes entran al cementerio a visitar exclusivamente la tumba de Julio Garavito para pedirle ayuda económica. Un astrónomo y matemático del siglo XIX, que increíblemente es más conocido porque aparece en el billete de $20.000 que por sus estudios científicos.

Foto: Juan Carlos Pachón - Flickr

Foto: Juan Carlos Pachón – Flickr

Otro aseguran haber visto a los espíritus de las hermanitas Bodmer recorrer los mausoleos del Cementerio Central. Se trata de dos niñas fallecidas en 1903, de las cuales se presume que murieron por una extraña enfermedad conocida como ‘sangre azul’.

Fantasmas, historias de ultratumba, personajes históricos y una arquitectura única, son la carta de presentación del cementerio más antiguo de la ciudad (1836). Una oportunidad que está vigente gracias a la entrada gratuita el último domingo de cada mes.

2. La cárcel del Museo Nacional

¿Sabía usted que el Museo Nacional fue la antigua penitenciaría de Cundinamarca?

Este edificio tiene 192 años de historia y cuando se convirtió en cárcel (1876), fue el escenario de terribles torturas y sufrimiento que vivieron sus presos, sobre todo durante el periodo de la Guerra de los Mil Días.

“Era una situación traumática para los reclusos políticos, porque eran los más maltratados, quienes estaban a la merced de toda clase de criminales como ladrones, violadores y asesinos”, relató Juan Ricardo Barragán, coordinador de proyecto Explorando Patrimonios del Museo Nacional.

Foto: Sandra De Felipe

Este tipo de espacios del Museo Nacional, recuerda los gritos de sufrimiento de aquellos reclusos del siglo XIX y XX.

3. El Hotel de los suicidas

Dicen que aquellos que se quitan la vida quedan en El Limbo, una dimensión entre el más allá y nuestro mundo. En la cascada del Tequendama ha sido tal la magnitud de personas que han perdido la vida, que los lugareños lo llaman el ‘Lago de los Muertos’.

Todas estas almas en pena tienen un testigo histórico: la virgen de los suicidas.

También se han visto muchos espectros que atormentan la existencia de los lugareños. Uno de los más vistos es una monja, que al parecer cayó al fondo del precipicio en un accidente de una chiva el siglo pasado.

Foto: ALFONSO RUIZ - Flickr

Foto: ALFONSO RUIZ – Flickr

Este misterioso lugar cercano a Bogotá es el epicentro de múltiples relatos sobre suicidas, quienes se quitaron la vida por amor.

También se dice que en el sótano de la casona del Tequendama -que ahora es un museo– se sienten energías poderosas, que hacen que las personas actúen de forma extraña. Algunos consideran que ese puede ser uno de los motivos de tantos suicidios.

4. El edificio del Sol

En las entrañas de La Candelaria se halla uno de los sitios más terroríficos de Bogotá.

Resulta que en el edificio del Sol, ubicado en el sector de la carrera 3 con calle 12, tuvo lugar la antigua sede del Servicio de Inteligencia Colombiano (SIC), que luego pasaría a ser el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

En ese tiempo no se dedicaban a chuzar, por lo que la información se conseguía torturando hasta la muerte a los sospechosos.

Foto de Ignacio Rodríguez cuando la construcción estaba en ruinas.

Un alma en pena fotografiada en la ruinas del edificio – Foto: Ignacio Rodríguez.

Esta edificación neogótica, fue el epicentro de las historias más macabras del Gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla. Allí estaban los calabozos, donde se albergaron presos con agua hasta las rodillas, a quienes se les practicaban múltiples torturas hasta que sucumbían con la muerte.

Los residentes que viven en el sector, relatan frecuentemente que se escuchan quejidos y lamentaciones de los espíritus que fueron obligados a dar información con métodos crueles.

“Mucha gente murió en este edificio y los residentes cuentan que pueden escuchar en las noches a las almas en pena”, relató Giovanni Gutiérrez, guía turístico del Instituto Distrital de Turismo (IDT).

5. El ‘averno’ del monumento a Los Héroes

Pocos saben que el monumento a Los Héroes tiene adentro 6 pisos. Un lugar que fue escenario de la exposición ‘Maqueta para Dante’ del artista José Alejandro Restrepo en 2014, quien se inspiró en su profunda oscuridad y misterio para darle ese apelativo.

El edificio adentro parece un laberinto de escaleras, y a medida que se sube cada piso el sitio se torna más sombrío. En lo personal, cuando entre al monumento, llegué a pensar que en la última sección encontraría de todo, menos luz.

Foto: Gabriel Pabón

Foto: Gabriel Pabón

Un lugar que está en obra porque nunca se terminó, y que genera mucha zozobra en medio de tanto espacio inutilizado.

Es tan terrorífico como sus creadores, los diseñadores Angiolo Mazzoni y Ludovico Consorti, quienes trabajaron para la Italia fascista de Benito Mussolini.

6. El recinto de cuerpos petrificados

Ciclopes, ‘hemicaras’, bebes siameses, manos cortadas y piernas momificadas, son algunas de las muestras congeladas que lo harán sudar de la impresión.

Este escalofriante plan se lo ofrece el Museo del Ser Humano, ubicado en la localidad de los Mártires. Se dice que en el subsuelo hay fosas comunes que se hicieron durante el ‘Bogotazo’. En 1973 se fundó el sitio con 90 piezas de seres humanos muertos.

Foto: Sebastián Acosta

Foto: Sebastián Acosta

Al ingresar le advierten que no entre equipos electrónicos, porque hay un extraño magnetismo que los destruye.

“Les aconsejo que no arriesguen sus camaritas, o celulares, pues se les pueden explotar o quemar. Inclusive nuestros equipos podrían tener corto circuito. Esto se debe a que las sustancias utilizadas para la momificación generan un violento electromagnetismo”, aconsejó Melba León, directora del museo.

Conozca más de este museo en el siguiente informe especial.

7. El restaurante La Bruja

En el corazón de La Candelaria, hubo un calabozo que se utilizó hasta la década de los 50, que se convirtió en el Restaurante La Bruja.

Foto: Página web del restaurante 'La bruja'

Foto: Página web del restaurante ‘La bruja’

Su nombre tiene muchas explicaciones, pero lo que la mayoría piensa es que se trató de una madre desesperada quien perdió a su hijo en el lugar, y murió luego de haber sufrido una trsite soledad.

Los administradores y clientes cuentan que su alma deambula el restaurante. Un atractivo que lo ha hecho popular, además de su deliciosa oferta gastronómica.

8. Caminata nocturna en los cerros de Bogotá

Si recorrer los densos bosques de los cerros de Bogotá en el día es de osados, ¿cómo cree que puede ser caminar estas montañas de noche?

Foto: Juan Carlos Pachón - Flickr - CC BY 2.0

Foto: Juan Carlos Pachón – Flickr – CC BY 2.0

El colectivo de aventureros Suna Tiba ha realizado el plan de caminar nuestros cerros en las noches, algo que solo los más arriesgados se le han medido.

Este grupo hace una travesía por caminos precolombinos, atravesando los ecosistemas andinos de la capital.

El plan suele ser muy divertido, porque se pueden hacer fogatas, contar historias y hasta disfrutar de un canelazo.

Le recomiendo que no haga el plan solo y es mejor que se deje acompañar de un guía especializado o una empresa de ecoturismo.

9. Los misteriosos cementerios para extranjeros

¿Puede creer que británicos, hebreos y alemanes tienen su pedacito de tierra en Bogotá?

En la ciudad hay tres cementerios extranjeros ideales para un tour de ultratumba, de los que se cuentan mitos paranormales sobre fantasmas y momias andantes.

Foto: Instituto de Patrimonio Cultural. IDPC Bogotá.

Foto: Instituto de Patrimonio Cultural. IDPC Bogotá.

En el Cementerio Alemán, que queda justo al lado del Parque El Renacimiento, se dice que es tensionante pasar por las tumbas de los pilotos teutones. No se le haga raro que sienta un mano el hombro y salga corriendo del susto.

Cerca al Centro Comercial Centro Mayor se halla un campo santo, fundado el 9 de mayo de 1932, para personas de nacionalidad judía o israelí.

Los mausoleos de este cementerio parecen laberintos y es fácil perderse, por lo que son perfectos para tomar por sorpresa un amigo y asustarlo.

Es más, dicen que las tumbas de mayor antigüedad son las que más asustan: las de José Berger (27-01-1929), Efraín Merson (27-2-1926) y Eva Brill de Lubelchinch (11-1-1930).

Foto: Instituto de Patrimonio Cultural. IDPC Bogotá.

Foto: Instituto de Patrimonio Cultural. IDPC Bogotá.

El último, el cementerio británico, es el más antiguo de los tres y tiene 510 lápidas. Se dice que las tumba que más asusta es la de David Montefiore Castello, quien llegó a Bogotá en 1846 y se caracterizó por estudiar lenguas antiguas.

Aquellos que han visitado el lugar, narran que se escuchan voces en lenguajes extraños, por lo que se sospecha es culpa de Montefiore.

10. La mansión de El Duende

Al igual que La Bruja, en La Candelaria hay otro espíritu que ronda las instalaciones del restaurante-bar ‘La Mansión del Duende‘.

La leyenda urbana cuenta que hace tres siglos vivió una joven mujer en ese sitio, quien fue juzgada por quedar embarazada cuando aún estaba soltera.

La sociedad conservadora de aquellos tiempos castigaba con la pena de muerte a estas mujeres, por lo que la madre tuvo que esconderse en su vivienda.

Luego de tener a su hijo y para huir del repudio social, decidió arrojarlo a un pozo en donde al parecer estuvo por mucho tiempo.

Foto: Montecruz Foto - Flickr

Foto: Montecruz Foto – Flickr

Ese niño ahora se aparece en el restaurante y responde al nombre Baltazar, un ser que muchos ven como un duende por su tamaño, pero que al parecer no es ofensivo. Por el contrario, se le escucha jugar, deja huellas y hacer travesuras.

***

Espero que no se desmaye del miedo cuando visite estos lugares de Bogotá, que más allá de las leyendas, se convierten en gratos recuerdos que le servirán para contar una que otra anécdota.

Finalmente, le invito a que nos narre su experiencia en Facebook o Twitter, porque sus vivencias como bogotano nos sirven para contar historias fascinantes de la ciudad que todos queremos.

 

Lea más noticias de Bogotá

author photo
CÍVICO Bogotá
le cuenta los mejores temas de la ciudad para que la viva mejor. Sorpréndase con todo lo que tiene. Escríbanos a [email protected] y síganos en Twitter como @civicobogota. Descargue nuestra app en: civico.com/bogota/tour
Publicado
mayo 10, 2018