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5 costumbres bogotanas que deberíamos revivir

De la Bogotá de antaño extrañamos muchas cosas. Por ejemplo, las tertulias que se llevaban a cabo en los cafés antiguos, que por fortuna aún puede visitar con esta ruta por La Candelaria.

También hay 10 palabras bien ‘cachacas’ como ‘pisco’ o ‘ala’ que deberíamos volver a usar.

Pero, ¿dónde dejamos las costumbres?

En CÍVICO hablamos con Gerardo Bocanegra, fundador del Taller de la Historia Bogotana, quien nos ayudó a recordar esos hábitos que tenían los viejos bogotanos, y que hemos olvidado con el paso de los años.

1. “Había que conquistar primero a la suegra que a la novia”

En la Bogotá de hace muchos años, cuenta Bocanegra que los novios no podían entrar a las casas más allá de la sala.

Y la mejor forma de conseguir el sí de una cachaca, era llevarle un presente a su mamá, quien en definitiva le daba el aval para que saliera.

“Uno compraba en el Ley o el Tía algunos dulces para llevarle a la señora, porque primero había que conquistar a la suegra que a la novia”.

En esas épocas no se podía invitar a la calle a la chica, ni mucho menos traerla al otro día a la casa.

“Para usted darle el primer beso, antes tenía que tener la autorización del cura”.

2. El niño de otras épocas

“Los niños bogotanos de ahora han perdido todo. Hoy no salen ni a los parques o las calles”.

Cuenta Bocanegra que era común ver en la ciudad jugar a los pequeños, quienes se entretenían con trompos, yoyos y pasatiempos como ‘tin tin corre corre’.

“Era común jugar con las tapas de las gaseosas para hacer ‘Ales’. Este juego consistía en darle peso a la tapa con cáscaras de naranja, y luego se lanzaban con el pulgar. Quien llegara más lejos ganaba o se podía darle vueltas a los barrios”.

Foto: Flickr - guilherme jofili (CC BY 2.0)

Foto: Flickr – guilherme jofili (CC BY 2.0)

3. Visitas para tomar ‘chocalitico’

Mientras en otras culturas la costumbre era hacer visita para tomar té. En Bogotá esa misma reunión se hacía con chocolate santafereño acompañado de colaciones del altiplano cundiboyacense, como almojábanas y cuajadas.

“Recuerdo que todo se molía. El cacao, por ejemplo, se traía de tierra caliente —en ese tiempo todo lo que fuese de afuera era tierra caliente— y acá se preparaba”, explicó Bocanegra.

Foto: Sandra Defelipe - CÍVICO

Foto: Sandra Defelipe – CÍVICO

4. Charla de vecinas

Según Don Gerardo, una de las costumbres bogotanas entre las señoras era charlar entre los jardines de plantas como el ‘novio’ y el ‘geranio’.

“Ellas se visitaban con unos presentes y era muy común verlas ‘tertuliando’ en los jardines”.

5. El postre bogotano

Finalmente, en cuanto a costumbres bogotanas a la hora de comer, Bocanegra recuerda que al final de cada comida se servía brevas o papayuela como postre.

“Hoy en día la papayuela es algo muy sofisticado. En ese tiempo eso era algo de casa”.

Por algo estos manjares están en la lista de 12 platos de Bogotá que todos debemos probar en la vida.

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Gabriel Pabón
Soy periodista digital y llevo un año gozando lo que ofrece Bogotá gracias a Cívico. Como enamorado de la ciudad quiero mantenerle informado siempre, recomendarle planes y compartirle mis experiencias. Eso sí, no soy ningún experto, pero le pongo siempre el alma a lo que hago. Le invito a que me escriba en Twitter (@Gabrielpab) los planes o temas que le interesen.
Publicado
julio 12, 2016

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