NOTICIA Foto: cortesía Social Team.

Los 5 proyectos de 'Social Team' para replicar en toda Bogotá

En tan solo dos años, periodo de tiempo que ha transcurrido desde la creación de Social Team en 2015, esta fundación bogotana ya cuenta con un equipo de 60 voluntarios activos.

Lizyizeth Cestagalli, Jefferson Celis y Juan David Peláez, sus fundadores, son unos buenos ciudadanos expertos en formar líderes y sacarlos de su zona de confort.

“Vemos cómo los voluntarios, los de origen privilegiado, sobre todo, muestran cambios y actúan distinto en todos los contextos de su vida personal cuando participan en la fundación”, dice Lizyizeth.

El individualismo y los prejuicios se les olvidan luego de experimentar, durante varios días al año, las actividades en cinco proyectos de formación social y cívica que lidera Social Team en algunos barrios de las localidades de Usme y Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá.

“Piensan más en los otros, tienen conciencia del medio ambiente y del trabajo en equipo”, agrega la cofundadora.

Estos jóvenes profesionales participan en talleres cívicos, de emprendimiento, convivencia, cultura, recreación, medio ambiente, entre otros, en las comunidades de los barrios El Pino, La Marichuela, Usme Pueblo, El Paraíso, Ubaté y Capellanía.

Además, colaboran en actividades en el territorio como la recuperación de la quebrada Tunjuelo, en El Pino, que duró cuatro meses; así como la instalación de varios puntos de recolección de basuras; y en varias jornadas de enseñanza y práctica de reciclaje.

Cuidando el agua en El Pino, Usme.

Voluntarios recogen basura en El Pino para mantener las fuentes de agua. Fotos: cortesía Social Team. Montaje: CÍVICO.

En esta labor también tiene que ver, en gran medida, la propia comunidad. “A muchos voluntarios los hemos formado en los barrios y ahora trabajan por mejorar las zonas donde viven”, dice Lizyizeth

Los residentes de El Pino, por ejemplo, lideran por su cuenta la tarea de legalizar los predios que ocupan ahora sus casas (con asesoría de Social Team).

Y en cuanto a acciones del día a día, como cuando los voluntarios llevan ropa y donaciones a los barrios, el asistencialismo tampoco es su enfoque. De hecho, la misma comunidad debe retribuir el gesto limpiando el espacio público o encargándose de mejorar alguna zona del barrio.

Pero, ¿Cómo ha logrado en Social Team impulsar todo esto en solo dos años? A través de cinco proyectos de transformación ciudadana que se podrían replicar en toda Bogotá.

Los compartimos a continuación en el Buen Ciudadano pues nos dan ideas de cómo potenciar la conciencia cívica en comunidades con muchos retos por delante:

Foto: cortesía Social Team.

Social Team también celebra fechas especiales, organiza ferias escolares, trabaja con ancianos, y hace jornadas de donación de juguetes, entre otros. Foto: cortesía Social Team.

1. Formación de líderes y voluntarios eficaces 
Antes de ‘subir a la loma’, los voluntarios de Social Team asisten a un taller de un fin de semana para capacitarse en cartografía social, primeros auxilios, liderazgo, formulación de proyectos, manejo de recursos y otras competencias, “que garanticen una intervención social efectiva”, explica la fundación.

Los 60 voluntarios que están activos, además, han pasado por un proceso de adaptación que, para Lizyizeth los convierte en mejores ciudadanos en sus propios contextos. (Conozca otros voluntariados activos en Bogotá).

Muchos son integrantes de las mismas comunidades, en las que la fundación ha intervenido. Por ejemplo, dice ella: “varios jóvenes que iniciaron como beneficiarios, ahora aprenden a constituir sus propias organizaciones para sacar a sus amigos de las bandas o los malos pasos”.

Para participar en las actividades de este año, que durarán ocho meses, solo hay que llenar este formulario.

2. Huertas urbanas y muros verdes
La producción de alimentos es un eje transformador de estas comunidades de escasos recursos. Genera autosuficiencia al interior de familias con retos económicos muy grandes.

Para lograrlo, este proyecto está divido en dos. Primero: la creación de huertas con “hortalizas, condimentos, especias y plantas aromáticas; ya sea en espacios abiertos rodeados por infraestructura urbana (patios, solares, jardines) o espacios pequeños con poca luz (apartamentos, casas, balcones)”, explica la fundación en su sitio web.

Segundo, en muros verdes, o “muros ambientales donde se siembran flores y plantas ornamentales que aporten a la purificación del aire. Estos se realizan utilizando material reciclable para los recipientes de siembra.”, afirman.

Con estas acciones, las comunidades a las que llega Social Team no solo están aprendiendo a sostenerse por sí mismas, sino a saber cómo alimentarse mejor y a recibir beneficios con el trueque de comida fresca y saludable.

3. Reinvirtiendo el tiempo libre
La delincuencia o las drogas son cosa del pasado cuando los niños participan en actividades productivas y cívicas.

El reciclaje y la recolección de basuras, por ejemplo, son acciones promovidas por Social Team. Y con los materiales que en estas se obtienen, los niños construyen sillas y otros implementos que no tienen en sus escuelas; y hasta hacen cartucheras que utilizarán ellos o sus compañeros.

Asimismo, los voluntarios de la fundación los ayudan en sus tareas escolares para que mejoren su desempeño, y así evitar la deserción y el absentismo.

El objetivo de este proyecto es mantenerlos alejados de las malas influencias, las pandillas y la violencia. Al mismo tiempo, darles una fuente de ingresos con la venta de los artículos que aprenden a hacer por su cuenta.

4. Transmitiendo letras
Este proyecto educativo busca, a través de la lectura y la escritura, fomentar la creatividad de las comunidades, dándoles un espacio de entretenimiento constructivo.

Su realización está constituida por cuatro actividades: “Sumergiéndonos en la lectura”, “Laboratorio de creación de libros”, “Concurso de poesía” (todos los meses de septiembre) y “Recolección de libros”.

La creación de libros, por ejemplo, se hace “integrada con el cuidado medio ambiental, a través del reciclaje y creación de papel artesanal”, explican.

Y como sus nombres lo dicen, estos temas suponen la inmersión de niños y grandes en la lectura, la creación literaria, el reto a sus habilidades, y la recolección en comunidad de libros que se donan luego a bibliotecas públicas en las zonas intervenidas.

Al final, la comunidad comparte sus esfuerzos y conforma un espacio de aprendizaje en conjunto, lo que genera nuevas experiencias y conocimiento del otro.

5. Voluntariado en YouTube
Si las nuevas generaciones comparten sus opiniones, frustraciones y preguntas por medio de canales de video en YouTube, ¿por qué no difundir ahí también sus conocimientos para mejorar la ciudadanía?

Esta es la pregunta que ha motivado la convocatoria de Social Team a personas que quieran grabar videos para enseñar algún oficio a personas de escasos recursos, o fomentar comportamientos cívicos y de solución de conflictos.

La fundación tiene claro el poder de las redes y cómo deben usarse. “Este proyecto se desarrolla con la recopilación de las experiencias y la formación académica y profesional de nuestros voluntarios, contada por medio de vídeos cortos, generando de esta manera mayor cercanía con las personas y rompiendo las barreras geográficas en diferentes comunidades”.

Aunque hasta ahora está levantando vuelo, este proyecto tiene mucho futuro, dice Lizyizeth, y buscan que crezca en este año 2017.

¿Le gustaría participar en alguno de estos 5 proyectos?

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Andrés Elasmar
es periodista y colaborador de CÍVICO para el equipo de Buen Ciudadano. Es @hellasmar en Twitter. Contacto: andres.elasmar@civico.com
Publicado
febrero 03, 2017

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