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NOTICIA Foto: Wikimedia

'Chito, maní, caramelo', 'apague la colilla' y 'adelante hay puesto': recuerdos de los viejos cinemas de Bogotá

Que en los primeros cinemas que tuvo Bogotá, se fumaba y había vendedores dentro de la sala, le puede sacar canas verdes a más de uno.

Suena ‘insólito, increíble, ¡uy!’, pero así fue y hoy en día más de un abuelo o papá recuerda con nostalgia ‘los tiempos aquellos’.

Mi abuela, por ejemplo, recuerda que efectivamente se permitía fumar, y de hecho el refrán de los vendedores dentro de los cinemas de Bogotá era ‘chito, maní, caramelo’, ‘apague la colilla’, ‘adelante hay puesto’.

El cine colombiano nació en Bogotá en 1915, como bien lo recordamos hace poco: fueron los hermanos Di Doménico quienes hicieron la primera película y los que abrieron el primer cinema, el gran Salón Olympia.

Fotos: 1959. Fotos Antiguas Bogotá (FAB)- Facebook

Foto: 1959. Fotos Antiguas Bogotá (FAB)- Facebook

Los más recordados son:

El Teatro Teusaquillo que ahora es el Metro, ubicado al costado norte de la calle 34 entre la carrera 14 y la avenida Caracas. (Yo alcancé a ver películas ahí)

El Teatro Ópera, costado occidental de la carrera 13 entre calles 26 y 27.

-El, ya mencionado, Teatro Olympia, costado sur de la calle 26 entre carreras novena y décima.

El restaurado Teatro Faenza, conocido bajo el nombre de Salón Luz, en el año 1924  abrió el telón con la película “Las huerfanitas”. Queda en la calle 22, arriba de la carrera séptima.

El Teatro Aladino, en la esquina suroccidental de la calle 60 con carrera 13, en Chapinero.

Foto: Juan Carlos Pachón - Flickr

Foto: Juan Carlos Pachón – Flickr

Pero claramente, no fueron los únicos. Solo en la década del 60 hubo 93 salas cines en toda la ciudad. Así lo recuerda la investigación ‘Las salas de cine’ publicada en la revista de la Universidad Javeriana.

Entre 1039 y 1939 en Bogotá funcionaban 17 salas, entre el 40 y el 49 fueron 52, entre el 50 y 59 fueron 74. En la década del 60 había 93 (en esa época iba mi abuela), en la del setenta hubo 90 y entre 1980 y 1990 fueron 84.

En el mismo documento aparecen todos los nombres de los teatros, como el Apolo, Bogotá (Cine Bolívar), Cinerama (Cine sonoro), Circo San Diego, Real, Frotón JAI-ALAI, Alameda, Almirante, América, Arlequín, Bachué, Bochica, Cádiz, Calipso,Caracas, Caribe, Cataluña, Coliseo, Encanto, Escorial, Nuria, solo por mencionar algunos.

El plan de ‘chapineriar’ incluía invitar a la novia a alguno de estos cines. Recuerda mi abuela que a diario estaba la función matinal de las once de la mañana en cinemas como el Imperio, Caldas y Santa Fe (que hoy es teatro, en la calle 57 con 17) y que la estrella de ese entonces era el mexicano Cantinflas.

El “chito, maní, caramelo”

Foto: Daniel Frischmann‎- Fotos Antiguas Bogotá (FAB)- Facebook

Foto: Daniel Frischmann‎- Fotos Antliguas Bogotá- Facebook

Los cinemas eran sencillos, con un espacio de media luna en la parte de adelante, para que se pudiera usar el lugar para otros eventos, como teatro.

En el libro Salas de Cine, los autores Jairo Andrés Avila  y Fabio López explican que tenían:

Caseta de proyección aislada y con materiales y aberturas según especificaciones, capacidad para los espectadores acorde con las capacidades del edificio, silletería fija al piso e independiente entre si con distancias justas entre las hileras, salidas de emergencia bien iluminadas, servicios sanitarios, instalación de equipos contra incendios como extinguidores y mangueras, control a al sobreventa de boletas y restricción a los fumadores.

Agrega que a diferencia de los cines actuales, no había confitería y por eso era como en los conciertos de ahora, el vendedor pasando con su canasta de productos.

Augusto Bernal, de cine Black María, recordó para la Universidad del Rosario, que “la recompensa luego de ir a misa era asistir a cine. Los domingos después de ir a misa, comíamos empanadas y luego el premio era ir a teatros viejos como por ejemplo el Teatro Miramar, junto a la parroquia de Santa Teresita en la Calle 45 con 17”.

Recuerda mi abuela que las propagandas eran radiales, el ‘jingle’ que más recuerda es el “11-11 su Teatro Ponce“. Porque quedaba en la carrera 11 con 11.

Y también había “miércoles de tapitas” en ese entonces. En el Teatro Caldas había cine doble, dos películas por el precio de una. A veces, hasta se podía pagar la entrada con diez cajetillas de Chiclets.

Foto: Milton Ardila- Fotos Anttiguas Bogotá- Facebook

Foto: Milton Ardila- Fotos Anttiguas Bogotá- Facebook

¿Qué fue de ellos?

La función terminó para muchos que fueron demolidos, algunos restaurados y otros adecuados para otros fines.

Por ejemplo, el antiguo teatro Centro Cinematográfico, que fue el primer multiplex de Bogotá en 1975 y que tenía cuatro salas, fue demolido para darle paso a un edificio de oficinas (también conocido como el Cinema 1234).

El Teatro Tisquesusa también fue demolido para hacer un casino. Los teatros Metro Riviera, Libertador y Teusaquillo son hoy sitios de eventos, como conciertos, que los puede reconocer por sus nuevos nombres: Teatrón, Vinacure y Metro, respectivamente.

El gran salón Olympia hace parte de Colpatria. El Teatro Escala es una cancha de fútbol cinco y el Teatro Trevi se convirtió en una iglesia.

Como salas de cine, solo funcionan la Cinemateca Distrital, el Esmeralda Pussy Cat y el Novedades. Los últimos, son de pornografía, triple X, y todo un misterio para nuevas generaciones (por eso nos metimos para mostrarles un poco de lo que hay en el Pussy Cat).

También funcionan El Embajador, ahora hace parte de Cine Colombia, y el Teatro Libre presenta más otro tipo de espectáculos y teatro que películas.

Entrada después de la taquilla del Pussy.

Entrada después de la taquilla del Pussy.

Foto: Tovar- Aquellos años maravillosos (Blogspot)

Foto: Tovar- Aquellos años maravillosos (Blogspot)

Tal vez ya no puede ver la película anunciada en el Teatro Ópera, pero pero puede ganarse un viaje en globo y hacer su propia película.

Restos de los cines antiguos de Bogotá

Hace unos años, el colectivo Maski realizó una muy detallada investigación sobre los antiguos cinemas de Bogotá. Recogieron, no solo información, sino piezas de mucho valor como telones, sillas y demás elementos de estos cinemas.

Lo que sucedio fue que el modelo de Estados Unidos de grandes multiplex dentro de centros comerciales, se tomó la ciudad. La televisión por cable y el alquiler de películas (Beta, VHS) también fueron cortes a la yugular para estos espacios del séptimo arte.

Las salas de cine como el Americano, Cid, Lido, Trevi, Castellana, Lucía, Olimpia, entre otros, fueron desplazados y “los cinemas clásicos sucumbieron ante la falta de apoyo y la crisis económica”, como bien recuerda la historia el Patrimonio Fílmico.

No deje de ir a los teatros antiguos de Bogotá, la experiencia es totalmente diferente.

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Sandra Defelipe
Rola con toda, y parte de CÍVICO hasta el 2015, ahora es colaboradora desde la distancia. Ha pasado por EnterCO y Hangouts de Periodismo. Actualmente recuerda a Bogotá desde Salvador de Bahía, Brasil: ''Paticortica' pero de muchos pasos, me encanta caminar por Bogotá, mejor si está gris y con pinta de llover, rolo que se respete no le gusta el calor.
Publicado
noviembre 08, 2016