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El antiguo Observatorio Astronómico, sede de revolucionarios, fuerte militar y hasta heladería

Cuando escuchamos hablar sobre el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), la mayoría piensa en el que está adentro de la Universidad Nacional de Colombia. Sin embargo, no todos conocen su primera sede, que de hecho fue el primer observatorio construido en América.

Fuimos pioneros y nuestro actual billete de veinte mil pesos así nos lo recuerda. Pero no todo fue ciencia en este edificio, muchas cosas pasaron allí, que seguro más de uno no sabía.

La sede se construyó en 1803 y abrió sus puertas en 1805, como una iniciativa del naturalista José Celestino Mutis, el mismo de la expedición botánica.

El antiguo observatorio se alzó en lo que hoy es la carrera octava con calle octava, y que en ese entonces era la calle de Santa Clara (por la iglesia y claustro que está en diagonal, junto al Palacio Echeverri). Cuando estuvo culminado el observatorio, el mismo Mutis delegó a don  Francisco José de Caldas (el sabio Caldas) como responsable del mismo.

El observatorio centro de reuniones clandestinas

Además de su faceta como sabio en muchas ciencias, Francisco José de Caldas fue uno de los llamados notables de la época y prócer de la independencia de Colombia. Él vivía a solo unos pasos del lugar, en donde hoy es el Batallón Guardia Presidencial, y junto con otros notables usó el observatorio para hacer sus reuniones y orquestar movimientos independentistas.

Nadie sospechaba, “porque pensaban que se reunían para investigar sobre ciencia”, explica una de las guías del punto de información turística de Bogotá. Allí se daban cita los jóvenes criollos como Antonio Nariño, Camilo Torres, José Acebedo y Gómez, Antonio Baraya, y otros personajes que fraguaban contra el régimen español.

El abandono y saqueo

Con la situación política que surgió luego del 20 de julio de 1810, el sabio Caldas se alejó de sus labores científicas y se dedicó al ejercito. Luego en 1814 cuando Bolívar tomó Santafé, sus tropas saquearon el observatorio e incluso tomaron de rehén a la persona encargada de su cuidado, el señor Benedicto Domínguez.

Cuando Caldas fue fusilado en el régimen de Pablo Morillo, la actividad científica de Santafé fue prácticamente nula y el observatorio estuvo abandonado hasta 1823.

En repetidas ocasiones el observatorio sufrió se saqueos en tiempos de violencia y mucho se perdió.

El fuerte militar

Pero si usted se da una vuelta al rededor del observatorio puede notar que hay cañones en la parte superior. ¿Qué hace un observatorio astronómico con armas?

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En 1848 el lugar pasó a ser parte del Colegio Militar, el que creó el General Tomás Cipriano de Mosquera para formar ingenieros civiles y militares. El Observatorio fue utilizado entonces como aula para las clases de ingeniería. Como era el edifico más alto, según cuenta la guía, se ubicaron los cañones para la época de la guerra civil.

Más adelante en 1867, el observatorio se convirtió en prisión y fortaleza, donde estuvo preso el derrocado Tomás Cipriano de Mosquera, según cuenta la historia oficial.

De restaurante y heladería

Una vez más sin rumbo fijo y sin ser valorado, el observatorio fue nuevamente abandonado. Era una torre, un edificio más de Bogotá (después de haber sido saqueado nuevamente) y decidieron arrendarlo. Cuentan, que por un periodo el observatorio fue restaurante y heladería.

De regreso a la ciencia

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Fue hasta 1859 que este recinto volvió a ser usado para lo que era. Reanudó su carácter científico, se dictaban clases de matemáticas y se observaban estrellas. Pero la dicha no duró mucho tiempo.

Tuvo un receso nuevamente, cuando volvió a ser un fuerte militar, pero finalmente la Universidad Nacional se hizo cargo de él y en 1891 es nombrado como director al ingeniero Julio Garavito Armero, el del billete de $20.000.

Bajo la dirección de Garavito, el observatorio volvió a la actividad científica. Él se fijó en el lado oscuro de la Luna y desde esa torre que había vivido tantas cosas, observó, estudió y descubrió un cráter, el primero descubierto por un latino, que de hecho se bautizó así, el cráter Garavito en el hemisferio sur de la Luna.

Los restos de Julio Garavito reposan en el cementerio central, en el cual hay un recorrido turístico para para apreciar la arquitectura del lugar y escuchar una que otra historia de fantasmas.

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Foto: Fibonacci -Wikimedia Commons

El OAN hoy

En 1952 se construyó la sede actual del observatorio que está dentro de la ciudad universitaria de la Nacional y hace parte de la facultad de ciencias, donde se realizan las actividades académicas correspondientes.

Actualmente el antiguo observatorio está encerrado dentro de los predios del Palacio de Nariño. Hace parte de la Universidad Nacional de Colombia, como la sede histórica del Observatorio Nacional,  que contiene la biblioteca más completa que existe en el país en cuanto a temas astronómicos se refiere.

Puede visitarlo si lo desea es gratis, pero requiere de inscripción previa. Las visitas se hacen los miércoles y viernes de 9:00 a.m. a 12:00 p.m. Solo tiene que enviar un correo a [email protected], dejando sus datos y el motivo de la visita. Ellos le responderán para coordinar la visita.

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Sandra Defelipe
Rola con toda, y parte de CÍVICO hasta el 2015, ahora es colaboradora desde la distancia. Ha pasado por EnterCO y Hangouts de Periodismo. Actualmente recuerda a Bogotá desde Salvador de Bahía, Brasil: ''Paticortica' pero de muchos pasos, me encanta caminar por Bogotá, mejor si está gris y con pinta de llover, rolo que se respete no le gusta el calor.
Publicado
octubre 07, 2015

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