NOTICIA Foto: Nathalia Mier.

Especies bogotanas que siempre salen cualquier día por la ciclorruta

Por si no lo sabía, Bogotá es ‘la dura’ de la bicicleta en Latinoamérica. Al año 2015, en la ciudad se realizaban más de 611.000 viajes diarios en ‘bici’ por sus más de 392 kilómetros de ciclorrutas -una marca en el continente-, así como por sus calles, callejones, parques y recovecos.

Sin contar la Ciclovía de todos los domingos y festivos, la capital del país solo era superada por la ciudad de Rosario, Argentina, en el porcentaje de viajes hechos en ‘caballo de acero’: 5 por ciento contra 5.5 por ciento, según el Banco Interamericano de Desarrollo (2015).

No es nada difícil, entonces, encontrar entre los miles de amantes de la bicicleta que salen todos los días en Bogotá, todo tipo de personajes diversos y llamativos. (Lea también ‘Los típicos bogotanos que celebran o sufren el Día sin carro‘)

Sin embargo, mientras que algunos de estos cambiaron hace poco su medio de transporte contaminante por la bici, haciéndole un bien a la ciudad, otros hacen pensar en la ausencia de las autoridades para controlar y regular un tema que hace tiempo dejó de ser un estilo de vida para pocos.

Pero, sin entrar en discusiones, conozcan estas ‘especies únicas’ de capitalinos a ver si los han visto por ahí, o de pronto se reconocen a sí mismos en esta tipología de fanáticos bogotanos de la ‘bici’.

(Conozca: 5 eventos en bicicleta para disfrutar el Día sin carro del 4 de febrero).

El escarabajo sin Giro

Estos son de los que suben a La Calera tres veces al día desde hace 30 años. Vestidos como campeones del Giro de Italia, de rosado, amarillo y blanco, normalmente van ocupando todo un carril para los carros y tienen poca consideración por los semáforos, pares u otras señales de tránsito. Llevan años montando en bicicleta y eso les da, supuestamente, una autoridad sobre los demás transeúntes. Siempre van en manada y así usted les grite ‘cuidado’, no lo voltean a mirar porque llevan puestas sus gafas Matrix de colores y están concentrados en subir su promedio de tiempo de toda la vida.

Foto: Nathalia Mier.

Foto: Nathalia Mier.

El Sillicon Valley

Parece el CEO de una startup de California. Tiene todos los accesorios y engalles posibles en su bicicleta, normalmente una máquina híbrida de varios millones que cuida con tres y hasta más candados y cadenas.

Su bici tiene espacio hasta para llevar un mercado, nunca se moja porque siempre tiene impermeable y guardabarros, y usa un casco Pro-Tec aerodinámico que pocas veces combina con sus medias y zapatos de oficina.

Es frecuente verlo en la ciclorruta de la Carrera 11, cumple las normas de tránsito, hace señas cuando va a girar y cede el paso a los peatones siempre y cuando no vaya de afán a la reunión de presupuesto de la empresa.

IMG_7188

El “los semáforos son pa’ los carros y de carro no tengo na'”

Quizá se lo ha encontrado de frente cruzando una cebra. Usted lleva la vía, pero él o ella también. Es de los que se cruzan justo cuando el semáforo está en rojo y son el temor de peatones y ciclistas moderados.

Hay que estar pendiente de ellos en cada espacio que se forma entre buses y carros, pueden salir de la nada y con cara de que como van en bicicleta no hay reglas obvias de tránsito que les apliquen.

IMG_7187

El ‘flatliner’ sin camiseta 

Personaje de domingo que rueda libremente y con pantaloneta, medias blancas y zapatos Vans, nada más puesto, siempre en parche de tres o cuatro amigos, haciendo zig zag por la vía como si este fuera su mayor truco. Pero, en el fondo, lo suyo es el plan Ciclovía, sol y paisaje, y no tanto ser el campeón de flatline que aparenta con su actitud.

Se le ve más que todo parado en los andenes, echado en el pasto tomándose algo, y luego desviandose por cualquier calle sin Ciclovía, feliz y contento.

IMG_7189

El de la moto que se cree ‘bici’

No importa que su ‘bicicleta’ se vea como una moto, ande como moto, tenga luz de moto o parezca una Vespa hecha en China. Para este personaje, si tiene pedales, es bicicleta, así vaya a mucha más velocidad que una normal sin usar pedales, precisamente.

Estos ambiguos personajes andan por la ciclorruta como si fuera una pista de carreras, siempre de afán en su ‘motoneta’, con un letrero -donde debería ir una placa de tránsito- que reza la orgullosa frase ‘un carro menos’.

Se les ve normalmente en el limbo del Código de Policía y en tiendas que tengan un enchufe cercano.

La de la bicicleta de reina

Se ve mejor que todos los demás y cuida su bicicleta para que sea la más llamativa de la vía. De colores pastel, con corneta, forma clásica y silla de cuero, puede que sea la más incómoda del mundo, y que la suspensión golpee el alma en cada bajada de andén, pero sin duda tiene estilo y es perfecta para combinar un casco cromados y redondo.

No se le ve nunca donde haya pasto, polvo, subidas o bajadas en las que haya que tener buenos frenos, y menos en callejones desolados, aunque hasta a los ladrones les daría pena bajarlo de semejante belleza.

IMG_7191

El que no suelta el pito

Pueden ser las 7 de la mañana o las 11 de la noche, pero siempre va con su pito colgado, pitando, reclamando su derecho como único dueño del asfalto donde convergen peatones, ciclistas y carros. Es superior moralmente a los demás ciclistas pues ha ido en bici al trabajo los últimos 10 años, desde ‘antes que estuviera de moda’.

Su técnica es acelerar cuando un peatón invade la ciclorruta, pelea con los conductores de bus, usa el freno dos veces al día, y casi siempre lleva una bufanda en la boca, una morral fluorescente, un casco superaerodinámico y unas gafas que lo protegen de poder ver a cualquier transeúnte distraído.

Aparece por todos lados, a toda hora, y cuando se baja de la bici es el tipo más amable y relajado de todos.

IMG_7190

El urbano 

Se parece al ‘Silicon Valley’. Este usa las bicicletas mejor diseñadas y más avanzadas del mundo. Cada una de sus partes es ergonómica, perfecta y tiene una función especial. Se pliega y mejora el rendimiento por pedaleo gracias a la posición de la espalda, la altura del manubrio y la fricción controlada del freno de disco -o algo parecido-.

Los de su especie descubrieron hace rato las bicicletas más cómodas y prácticas. Mientras que todo el mundo monta sus ’30 cambios’, equivalentes a una SUV 4×4 jamás usada en el campo, el ‘urbano’ podría no ganar nunca una carrera, o meterse por un hueco y salir con la espalda intacta, pero llegará siempre a la oficina sin una gota de sudor, arruga en su ropa o indicio de haber recorrido media ciudad con la bicicleta más rara en 100 kilómetros a la redonda.

¿Se le ocurre otro personaje?

Déjenos su comentario en la sección inferior de este artículo. Seguramente usted ha visto otros dignos de estar en este listado. Cuéntenos y los publicaremos en nuestras redes.

Lea más sobre bicicletas y Bogotá en CÍVICO

*Entrada original inspirada en este listado de The City Paper

author photo
CÍVICO Bogotá
le cuenta los mejores temas de la ciudad para que la viva mejor. Sorpréndase con todo lo que tiene. Escríbanos a [email protected] y síganos en Twitter como @civicobogota. Descargue nuestra app en: civico.com/bogota/tour
Publicado
diciembre 07, 2018