NOTICIA Foto: Carlos Torres Hernandez‎ de Fotos Anttiguas Bogotá- Facebook

Los verdaderos nombres de las calles de Bogotá

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Las caminamos, las recorrimos a diario, y en muchas ocasiones nos perdemos en ellas, las calles, carreras, diagonales, transversales y avenidas de Bogotá. (También están las que se llaman Bogotá en otras partes del mundo).

Que si es la F bis, o la H sur, o incluso las este. Las direcciones pueden darnos dolores de cabeza y por eso algunos prefieren llegar a señas, “es dos cuadras de la Séptima”. Son puntos de referencia, nidos de historia, fueron protagonistas en su época, la gran maravilla del desarrollo urbano o simplemente, la calle querida, la de toda la vida.

Sin embargo, a excepción de las más populares y vitales de la ciudad, ¿conocemos sus nombres?, o ¿el número que tienen? Porque a veces uno las identifica por el nombre, pero cuando le dicen que la carrera 72, uno hasta ese momento se desayuna que es la avenida Boyacá.

Para la muestra un botón, la avenida de la Sirena es la calle 153, la avenida Fucha es la calle 8 sur, la avenida Alejandro Obregón es la calle 92 desde la séptima hasta la autopista norte. También está la avenida Colombia, que es la carrera 24 desde la 37 y hasta la 89; o la avenida Orquídeas que es la calle 161, la avenida Francisco Miranda es la calle 45, la Batallón Caldas es la carrera 50 y la avenida Luis Carlos Galán es también la 24 pero para el otro lado.

O una tan conocida como la calle 26, es la avenida El Dorado y la avenida Jorge Eliécer Gaitán; la autopista norte es la avenida Paseo de los Libertadores, la calle 19 es la avenida Ciudad de Lima y la Circunvalar es la avenida de Los Cerros.

Fue con el acuerdo 6 de 1876 donde se cuadró la nomenclatura de Bogotá y de nombraron importantes vías de la ciudad.

Los Héroes, 1969. Foto de Armando Matiz- I Love Bogotá- Facebook

Los Héroes, 1969. Foto de Armando Matiz- I Love Bogotá- Facebook

La avenida las Palmas

Es evidente, de occidente a oriente el separador de la vía está llena de palmas, altas y frondosas. Está en ‘Chapi’, comienza desde la carrera 13, aunque la palmeras arrancan desde la Caracas, y termina en el estadio El Campín. Sí, es la calle 57.

La avenida Laureano Gómez

Hasta 1989 se le conoció como la avenida Novena, pero pasó a rendir homenaje al expresidente conservador cuando se cumplieron los primeros 100 años de su nacimiento. Además del cambio de nombre, según cuenta El Tiempo, se ordenó ubicar un busto de Laureano Gómez, el que está en la NQS con calle 98.

La avenida Fernando Mazuera y Darío Echandía

Foto compartida: Alexander Varela- I Love Bogotá-Facebook

Foto compartida: Alexander Varela- I Love Bogotá-Facebook

Seguro no muchos reconocen ni a los personajes, ni la vía. Se trata de la carrera décima, temida por algunos y de las más congestionadas de la ciudad.
Cuenta el IDU que en la época colonial no era en sí una calle, sino una serie de senderos peatonales angostos. Por ahí estaban las calles de las Siete vueltas, la calle de las Águilas, la calle Santa Inés y la de las Brujas.

Era un tramo corto que quedaba entre los puentes, Córdoba, del río San Agustín (o sea la calle sexta), hasta el Filadelfia en el río San Francisco (la Jiménez).

Con el acuerdo 84 de 1945 se ordenó la rectificación, ensanche, prolongación y cambio de nombre, por el de avenida del Libertador. Las obras comenzaron en 1947 y pasó de tener 8 a 40 metros de ancho, pero se demolieron construcciones de inimaginable valor histórico y arquitectónico, para dar paso a la modernidad.

En 1950, el noventa por ciento de los edificios modernos estaban allí y la Décima llegó a ser el “Wall Street bogotano”, dice el IDU, porque era el sitio del gremio económico. Pero el éxito trajo consigo los buses, busetas, polución, gente, inseguridad. Por eso los empresarios migraron y el sector se desvalorizó.

Luego, con el acuerdo 2 de 1980 el Concejo de Bogotá la bautizó como la avenida Fernando Mazuera, que comenzaba en la carrera Séptima con calle 28 y terminaba en la avenida Villavicencio, en el sector de Lomas.
Y en 1999, con el acuerdo 28, se creó la continuación de la décima, desde Lomas, hasta la avenida Boyacá (calle 65 sur) y se le llamó a ese tramo, la avenida Darío Echandía.

Mazuera, fue el alcalde que reconstruyó la ciudad después del bogotazo, también fue empresario de los ferrocarriles, el que creo la primera empresa de taxis a domicilios y el que ordenó la ampliación de la Décima en el 45.
Darío Echandía, fue jurista, ideólogo, político, presidente de Colombia en la época de la violencia, y el autor de la frase “este es un país de cafres”.

La avenido Alberto Lleras Camargo

Foto: Las calles de Bogotá- IDU

Foto: Las calles de Bogotá- IDU

Que fue el camino de Bacatá, el camino de la Sal, la calle Real, para luego ser la Séptima, después de Bogotazo. Es la arteria histórica de la ciudad, que comienza en una calle del barrio 20 de Julio y termina prácticamente en Chía, en el Castillo Marroquín.

El 29 de mayo de 1992, la alcaldesa encargada de Bogotá, Sonia Durán de Infante, mediante el decreto 317 de ese año cambió el nombre a varias vías, y desde ahí se le llamó a la Séptima, la avenida Alberto Lleras Camargo, como homenaje postumo.

Otros nombres de calles que incluía el decreto 317 fueron las de: La isla, avenida El Jardín, avenida SantaFe, el camino de Pasquilla, avenida Terreros, avenida Agoberto Mejía Cifuentes, avenida Morisca, Pedro León Trabuchy, la Guacamaya y Congreso eucarístico, entre otras.

Una calle con tres nombres: Jiménez, Colón y Centenario

Foto: I Love Bogotá- Facebook

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La Jiménez con Alberto Lleras. Foto: CÍVICO

La Jiménez con Alberto Lleras. Foto: CÍVICO

En un principio todo era agua, porque en ese sector corrían por el exterior las aguas del río Vicachá o San Francisco. Pero por temas de salud pública principalmente, y porque era necesario ampliar la “vieja calle del río Santa Francisco, en 1917 se ordenó la canalización de este, y quedó sepultado.

Con el acuerdo 3 de 1909 al antiguo camellón de San Victorino pasó a llamarse avenida Colón, por Cristobal, y para “celebrar” el IV centenario del descubrimiento. Para ello se puso un monumento entre las calles 16 y 17, que luego pasó a las Américas y ahora está en la 26.

En 1980 quedó oficialmente dividida en tres tramos: La avenida Jiménez de Quesada, desde la avenida Circunvalar, al oriente del Funicular de Monserrate, hasta la Caracas. En ese punto se convirtió en la  avenida Colón que va hasta el nudo de Puente Aranda (calle 13, Américas, Sexta y 50), y ahí se convierte en la avenida Centenario que va hasta la salida de Bogotá por Fontibón.

Como dato adicional, en 2004 se presentó un proyecto, el acuerdo 62 que proponía cambiarle el nombre, porque el fundador de Bogotá sometió a los indígenas y robó sus riquezas. Poner su nombre y no reconocer el legado indígena no era correcto. Y se propuso el nombre de avenida Sagipa, en honor al último gobernante indígena, asesinado por españoles en 1538.

El contexto social e histórico estaba en lo cierto, sin embargo, el proyecto no prosperó y por ahora de los pocos legados indígenas que tenemos son las palabras muiscas que usamos los bogotanos sin saber, o los nombres de algunos edificios. Aunque, ¡momento!, existe la avenida De los Muiscas, es la calle 38 sur.

La calle del Cartucho

Ya no existe, todos la “conocimos” por sus historias, porque muchos de los que se aventuraban en ella no salían de la olla. Pero bueno, la historia. En Bogotá estaba el río Manzanares, que atravesaba la SantaFe colonial, y “tenía una gran riqueza hídrica y agrícola, y sobre sus orillas creían unas lindas flores”, sí, los cartuchos. De ahí salió el nombre de esa triste zona del barrio Santa Inés.

El río luego se llamó San Agustín y al igual que el San Francisco, tuvo que ser canalizado y quedó bajo tierra. Por lo que era el cauce el río se mueve la avenida de los Comuneros, o calle Sexta, que también tiene su historia larga.

Y lo que faltan son calles, hay muchas, pero muchísimas más, llenas de historias. Por cierto, la avenida Iberia es la calle 134 al occidente de la autopista, y la Casablanca o avenida del Camino es la carrera 68. ¿Cuales más conocen?

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CÍVICO Bogotá
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Publicado
diciembre 29, 2017

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