NOTICIA Fachadas de Salvador. Foto: Sandra Defelipe.

¿Qué le hace falta a una bogotana cuando deja la ciudad?

5ef2188d0aa22c5ed4000037
oferta

Habitación individual

Termina en 3 días

De viaje por Salvador de Bahía (Brasil), Sandra descubre que el SITP le hace falta, que el centro de Bogotá tiene su ángel guardián y reitera lo que siempre ha pensado: que Bogotá está llena de cosas buenas…

Ver comentarios de que Bogotá es lo peor, que malo por esto, por aquello, que si Petro, que si Peñalosa… dan ganas de gritar “¡no jodan!”. Bogotá, aunque no es un paraíso, es una excelente ciudad.

En enero tomé un vuelo sin regreso hacia Salvador de Bahía, Brasil, donde la temperatura promedio es de 32 grados centígrados (alcanzando los 40).

Extraño enormemente cuestiones logísticas de mi ciudad, más allá de la nostalgia habitual del “estar lejos de casa”. (Es que los mismos brasileños aman a Bogotá)

Salvador fue la primera capital del Brasil y una de las ciudades más antiguas del continente. Imaginen la riqueza cultural e histórica, pero no se percibe en su cuidado.

Foto: Sandra Defelipe

Pensaba en el centro histórico de Bogotá, que tanto frecuenté y con honestidad digo: no hay punto de comparación. Tener recorridos gratuitos y entidades como el Instituto de Patrimonio Cultural (IDPC) que velan por salvaguardar nuestro patrimonio, es algo para destacar.

En Salvador no es visible esa intervención. Salvo en el Carnaval, cuando la alcaldía cubre los monumentos para que no sufran desmanes de los borrachines fiesteros.

El centro histórico no tiene ni pies de cabeza, no hay señalización. Si vas solo, no hay forma de que te enteres dónde quedan los lugares de interés. ‘Turistear’ es difícil.

Foto: Sandra Defelipe

Los guías solo mencionan los nombres de los lugares, no cuentan su historia. No como los del Instituto Distrital de Turismo (IDT) de Bogotá, qué tanto me enseñaron de ella.

Las casas, iglesias y otros lugares parecen dejados a su suerte. No es vejez, es falta de intervención. ¿De qué sirve tanta historia si se pierde en maleza y olvido?

¡Ah y el transporte! Quién diría, pero extraño al SITP y a TransMilenio, y sus aplicaciones de movilidad.

Paraderos señalizados no existen, mapas de rutas y buses mucho menos. La mejor opción es preguntarle a alguien de confianza dónde hacerlo. Una vez en el paradero, la frecuencia es peor que la del SITP.

Aunque existen aplicaciones de movilidad, no son muy útiles el aviso general es que “no posee información de esta ruta”, en la mayoría de las rutas.

Tampoco hay un CÍVICO que indique cuál es la estación de bus más cercana, o que recomiende planes para disfrutar Salvador.

 

Foto: Sandra Defelipe

También hay cosas para aprender

Salvador se divide en dos, la ciudad alta y la baja, tiene dos pisos por así decirlo.

En diferentes puntos hay funiculares para que la gente suba y baje, son gratis. Muy chirriado sería tener un metrocable, o funicular, que conectara a Ciudad Bolívar con la parte baja de Bogotá, y gratis.

Es una ciudad de unos 2.921.087 habitantes y ya tiene metro. Están construyendo la segunda línea. La primera es elevada, como la que quiere hacer Peñalosa.

Algo para tener en cuenta es que por debajo del metro, está iluminado 100 por ciento. Allí pasan carrilles de cicloruta y hay comercio. El metro no se convirtió en un foco de delincuencia de callejones oscuros.

‘Ay y mis montañas de frías quebradas! Cómo extraño los cerros. Además de su belleza, Monserrate es la brújula de todos. Ubicarse en Salvador no es sencillo.

Para esta rola nada se compara con la belleza de los cerros, ni si quiera la vista del mar. Qué dolor verlos arder.

Foto: Sandra Defelipe

*Fotos: Sandra Defelipe

Lea más cosas buenas de Bogotá en CÍVICO

author photo
CÍVICO Bogotá
le cuenta los mejores temas de la ciudad para que la viva mejor. Sorpréndase con todo lo que tiene. Escríbanos a [email protected] y síganos en Twitter como @civicobogota. Descargue nuestra app en: civico.com/bogota/tour
Publicado
mayo 11, 2018