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¿Dónde encontrar buenos platos picantes en Santiago?

Se lo debemos a México. Eso revela la historia sobre el origen del ají. La región centro oriental del país azteca –lo que comprende PueblaOaxaca y Veracruz– es la culpable de que hoy, tú y yo lo comamos con mayor o menor intensidad. Es mágico, sabroso, ideal. Como sea, hace más de mil años salió de América para conquistar el mundo. Y propagarse.

Nuestro país es un consumidor cada vez más fanático de este picoso fruto de la naturaleza y por ello en CÍVICO te preparamos un listado con las mejores opciones para comer platos ricos, no tan caros y picantes. Pero OJO, picantes en serio. En Santiago encontramos varias opciones. No todas mexicanas, por cierto. También hay preparaciones peruanas y asiáticas. Todas ofrecen distintas intensidades, aunque claro, acá vamos por los 4 a 5, nada menos. ¿Quién se anima?

La gastronomía peruana basa parte de sus preparaciones en el rocoto, su ají por excelencia. Para los amantes del picor una buena opción es probarlo en la cebichería La Mar, donde se sirve un altísimo steak de atún con papa semilla, crema de leche, caldo de pollo, pasta de ají amarillo, huacatay picado y corazón de rocoto. Hay otras preparaciones para degustar como los tiraditos de pulpo y pescado en crema de rocoto. Picoso, pero mortal. Revisa la carta aquí.

Foto: facebook.com/La-Mar-Cebicheria

Foto: facebook.com/La-Mar-Cebicheria

También hay opciones más económicas. En ese sentido hay un local indio que también destaca por su buen sabor y sobretodo picor. El New Horizon de Bellas Artes es un buen ejemplo de lo anterior. Todos los días, de lunes a sábado puedes encontrar su clásico menú de pollo o mix de verduras con maní, curry, espinacas y salsa de cilantro acompañado de un sabroso y abundante arroz blanco. El plato incluye además ensalada, bebida y naan –pan salado típico, ideal para untar en salsa-.

En la gastronomía Thai también encontramos buenos defensores del picor. En restaurantes como el Pad Thai casi todas las preparaciones vienen con niveles de picor para elegir desde las sopas hasta los platos de fondo y currys. Una rica opción – y no tan cara- es la sopa Tom Kha Gai, que lleva pollo, leche de coco y champiñones, galangal, jengibre, lemon grass y hoja de lima. Belleza. Mira el menú para todos los picores.

Foto: facebook.Om/Pad-Thai

Foto: facebook.com/Pad-Thai

También está la opción para llevar del Maprao thai en Manuel Montt y en Vitacura. Aquí te ofrecen tres niveles de picor. Siendo el tres bastante intenso. La carta es reducida, pero sabrosa, y la mezcla de platos y condimentos dependerá de los comensales. Así que ojo, si se excede es SU CULPA.

Si por allá se originaron los primeros cultivos de chile, ¿por qué ignorar su gastronomía? Son probablemente los que mejor saben y conocen este alimento. En sus diferentes versiones de jalapeño, chipotle y habanero, complementan de manera perfecta tacos, caldos, huaraches, entre otros. Los locales mexicanos instalados en Chile aunque intentan conservar el sabor, no siempre rescatan el picor. En la taquería Los Miserables de Bellavista se encuentran las tortillas con mayor vocación a parecerse a las de maíz y la salsa picante hija del diablo con la que puede acompañar todas las versiones de tacos, tortas y platos de la ya famosa picada del barrio. Mira las promociones y todas las ricuras que te ofrece este lugar.

Sí, seamos honestos. Aunque la cosa va en aumento, en Santiago no se estila eso de comer TAN picante. Platos clásicos con espíritu endemoniado, muchas veces, para acostumbrarse al paladar local, bajan la cantidad en sus preparaciones. Y lo que en otros países –como México, India, Tailandia, entre otros-, podría ser un sacrilegio –eso de bajarle la intensidad de ají a los platos- acá es una tradición.

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Valentina Collao
Soy periodista de CÍVICO Santiago desde marzo del 2015. Primero que todo, transparentemos: Emmanuel es más grande que tu problema. Dicho esto, le cuento que provengo de las tierras del gran Gary Medel y del hombre con la lágrima en la garganta. También me gustan las canciones cumas. De hecho, si me ve por ahí, dedíqueme una: nunca le han achuntado. Mi abuela me enseñó a comer toda la comida.
Publicado
julio 26, 2016