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NOTICIA Foto: Francisco Valdés

Dos visiones de la danza en Santiago: Pole Dance y Ballet Clásico

Bajo el contexto del Día Internacional de la Danza, creado por la Unesco en 1982, CÍVICO quiere entregarte dos visiones y dos historias distintas de la danza. Disciplinas para admirar: Pole Dance y Ballet Clásico. Dos diferentes y contrarias prácticas con dos exponentes nacionales que lucharon por lo que los apasionaba a pesar de las opiniones y de las críticas. ¿Quieres saber quiénes son?

 

ISAAC

“Pole Dance hace un tiempo atrás era mirado como un tabú, baile del caño y si tenía que ver con un hombre, era ya raro. Sin embargo, hoy es un deporte de alto rendimiento, una bella disciplina que cada día gana más adeptos y alumnos que quieren aprender.”, dice Isaac Vergara (29), Director General de la Academia Amigos del Baile. Además, de realizar esta disciplina Isaac se desempeña como bailarín de salsa y bachata, haciendo clases en la misma academia.

Foto: Academia Amigos del Baile

Foto: Academia Amigos del Baile

¿Cuál fue tu formación en la danza?

Primero me inicié como bailador amateur en salsa el año 2002 en Arica. La película “Dance Whit Me” me motivó a bailar y de ahí nunca paré. Hace tres años empecé a tomar clases varias horas al día con José Luis Tejo con Ballroom, donde hice un Máster en Danza de Bailes y ritmos en Prodep y más estilos. Cuando me inicié en Pole Dance, mis maestros fueron Emilio Rubilar, Claudio Lauquén, Oscar Sanhueza, María de los Ángeles Bustos y Marcela POLE Acrobatic.

¿Qué significado tiene para ti la danza?

Lo que hago me apasiona, me hace levantarme día a día con una cara llena de felicidad. Da lo mismo si me siento mal, enfermo. Soy feliz haciendo mis clases, entregando mis conocimientos y también aprendiendo a ser un buen profesor cada día. Bailar es mi prioridad y cualquier persona que me pregunta, le digo que puede hacerlo. Sólo hay que luchar por los sueños y convicciones. Cuesta mucho, pero no hay que flaquear. Cuando estás bailando se te olvida todo y te entregas a la música y tu cuerpo interpreta lo que vas sintiendo.

¿Por qué Pole Dance?

En el momento que lo decidí, muy pocas personas se atrevían. Esta disciplina te hace sacar lo mejor de ti. Puedes hacer cosas que jamás pensaste hacer. Trabajas con tu mismo peso y contextura de tu cuerpo. La fuerza y el poder mental que sacas para no rendirte al primer dolor que sientes. Los cambios físicos que logras. Nada es más satisfactorio que los logros, la conexión máxima entre cuerpo, mente y alma.

Foto: Francisco Valdés

Foto: Francisco Valdés

Para mí, Pole Dance es el complemento perfecto a mis días con Salsa y Bachata. Yo me acuesto pensando en mis bailes n cómo viviré el próximo día y en enseñarlos.

¿Qué te apasiona de ser profesor?

Lo rico de esto es la cantidad de personas que conoces, el rico ambiente que se forma, lo diferente que son las personas, pero todas están unidas por una misma pasión. Con mis alumnos luego nos volvemos amigos. En cuanto a su carrera, Isaac sabe muy bien lo que es dejarlo todo por una pasión, trabajos, fechas importantes y hasta relaciones.

Hoy está a cargo de cinco clases de Pole Dance al día y una de Salsa y Bachata. Todos los días se les acercan mujeres y hombres a preguntar por sus clases. Isaac siente que su sueño está hecho realidad y pronto la academia cumplirá cuatro años de vida. Cuenta con dos sucursales y una nueva en camino. Hoy está inscrito con CFT Valero para obtener la carrera de Intérprete e Instructor en Danza Espectáculo. Todos los días busca perfeccionarse más para enseñarle lo mejor a sus alumnos.

La Academia Amigos del Baile se encuentra en esta dirección y puedes ubicar a Isaac Vergara aquí.

Foto: Academia Amigos del Baile

Foto: Academia Amigos del Baile

 

LUCAS

Dicen que las señales son mensajes ocultos o revelaciones que suceden sin explicación ni motivo y estos mensajes son aún más misteriosos cuando te muestran tu futuro. Fue lo que le sucedió a Lucas Siqueira (38), de nacionalidad brasileño, Primer Bailarín de la Compañía de Ballet Sara Nieto del Teatro Nescafé de las Artes y Director del Estudio Danceworks en Santiago.

Fue cuando tenía 16 años al ver un video la clásica obra “El Lago de los Cisnes”. Cuenta que fue sólo una variación de dos minutos la que vio, dándose cuenta que ya se sabía de memoria la coreografía. No lo podía entender.

“Era como si ya la conociera, como si ya hubiese estado ahí”.

Foto: Francisco Valdés

Foto: Francisco Valdés

¿Luego de ese momento decides dedicarte al ballet?

Yo bailaba desde los 8 años. Luego bailé hasta los 17 folclore clásico. Mis papás sabían que yo iba a estudiar Ingeniería Eléctrica, pero me gustaba más bailar. Fue un día que decidí dejarlo todo por el baile. Yo le avisé a mi madre sin preguntarle. Todos me dieron la espalda en mi familia, nadie me apoyó. Sólo mis amigos, quienes sabían que amaba a danza. En ese momento descubrí lo que yo quería, lo que yo iba a estudiar y lo que iba a formar parte de mi vida.

¿Qué decidiste hacer a pesar de no tener apoyo por tu decisión?

Fui a la Academia de Gisselle Meinhardt en Porto Alegre con todos en mi familia en contra. Llegué a un grupo de chicas avanzadas. Recuerdo que el primer día estaba impactado por todo lo que veía. Me caí, fue incómodo todo, pero yo sabía que estaba en casa. Giselle fue la educadora de mi vida. Me enseñó muchas cosas del ballet clásico. Estuve dos años y medio ahí.

¿Fue en ese momento cuando te llamaron para que vinieras a Chile?

Giselle siempre me decía que tenía que empezar a competir. Yo sólo llevaba dos años y medio bailando, entonces tenía que hacer un express de ballet. Entonces, me preparé  y a los seis meses después fui a una competencia de ballet clásico, donde quedé en segundo lugar, pero luego de dos años gané el premio al Mejor Bailarín y los del Teatro Municipal de Santiago me vieron y me dijeron que viajara inmediatamente a Chile si quisiera.

Foto: Francisco Valdés

Foto: Francisco Valdés

¿Qué sucedió cuando llegaste a Chile?

Fue como cambiar toda mi vida. Tuve que decidir en tres días si lo dejaba todo y viajaba o no y lo hice. Dejé todo por el baile. Era lo que estaba esperando. Admiraba a Chile por sus destacados bailarines y sus directores estrellas, como Sara Nieto. Era un sueño estar en Chile.

Lo más gracioso es que me bajé del avión y ese mismo día fui al Teatro Municipal a ensayar. Llegué a una compañía de 65 bailarines estrellas. Sin saber hablar español ni nada, me dejaron como bailarín inmediatamente.

¿Te sientes una persona afortunada?

Yo tuve la suerte que muchos no. Para los bailarines la época de estudio es muy difícil. Es una inversión grande. Me pagaron todo, me contrataron con sueldo y pasajes. Me siento bendecido por Chile.

Luego de su paso por nueve años por el Teatro Municipal, Lucas decidió estudiar Metodología Cubana en Cuba para dar clases de ballet. Estuvo retirado del baile por alrededor de un año a cargo de la gerencia de un hotel. Sin embargo, su cuerpo le exigía el movimiento y volvió al baile esta vez fue a probar suerte a la compañía del Teatro Nescafé de las Artes a cargo de Sara Nieto. Lucas audicionó y quedó inmediatamente como primer bailarín, donde bailó las clásicas obras de Cascanueces, Coppelia y Cenicienta.

Hoy Lucas está a cargo de la Academia Danceworks de Ballet Clásico y es Primer Bailarín de la Compañía de Ballet de Sara Nieto.“Quiero que Danceworks funcione como una escuela de formación. La danza ha cumplido bastante de mis sueños. Yo ya cumplí mi deseo de estar en la compañía y sentir la emoción. Mi segundo sueño es tener un estudio que funcione con ese nivel de formación”

No te pierdas la obra “Cenicienta” de Lucas Siqueria. Lo podrás ver durante el mes de julio en el Teatro Nescafé de las Artes.

Foto: Francisco Valdés

Foto: Francisco Valdés

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Daniela Burgos
Soy periodista de CÍVICO Santiago desde enero 2016. Me gusta escribir y más aún cuando son historias que atrapan. Muy gatuna, casi al borde de la obsesión. Géminis, es decir, a veces modo 'dulce' o 'tornado'. Quería ser detective, pero me arrepentí. Amo bailar salsa y me creo chef. Aprendí que la felicidad es una actitud, por lo que voy por el aire sin dar tanta explicación. Si no ilumina ni construye, suelto.
Publicado
abril 29, 2016