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El rincón donde los "canallas" son recibidos con comida chilena y tragos típicos

¡Hola, canalla! Ese es el recibimiento con el que te encontrarás por parte de Víctor Painemal una vez que cruces la puerta de Tarapacá 810 en la comuna de Santiago. Un lugar definitivamente parte del patrimonio chileno es el Rincón de los Canallas que nació bajo el mando de Víctor.

Una vez adentro te podrás encontrar con una decoración atípica a los locales de comida chilena y eso es simplemente porque las paredes están empapeladas con recuerdos de todos aquellos que han pasado por este restaurante. Con mesas simples y butacas pegadas al muro, aquí lo que prima es el ambiente, la buena comida y los tragos.

Como lo dice su dueño, “aquí son todos amigos para siempre”, pues ir a este lugar es como remontarse a los años 80′ (fecha en que nació el Rincón de los Canallas) donde todos te saludan, se conocen y puedes disfrutar de la exquisita gastronomía chilena al estilo casero.

 

Foto: CÍVICO

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Pero, remontémonos a sus inicios. Víctor cuenta que su primer local nació a comienzos de los 80′ en San Diego, pero que poco tiempo después lo perdió. “Fui detenido varias veces porque se me declaraba organizador de reuniones clandestinas y por infringir el toque de queda. El día 16 de julio de 1983 quemaron el local “El Rey del pollo Asado”, se dice que fue una bomba y totalmente intencional y el local cerró sus puertas, me caducaron la patente y lo clausuraron”, explica. Luego y gracias a la solidaridad de sus vecinos del sector, a través de una colecta, lograron juntar plata y arrendarle el local donde se ubica actualmente.

Este era clandestino y la contraseña era conocida por el público asistente a través de un código en la radio Colo Colo. Una aventura tener un restaurante tan cotizado, pero tan perseguido. Ahora, nos preguntamos por qué se llama el Rincón de los Canallas y la respuesta es simplemente magnífica: “el nombre se creó cuando “el innombrable” (Augusto Pinochet), después del triunfo del “Si”, en el plebiscito de 1980, dijo que aquellos que habian votado por la opción “No” eran unos canallas y que algún día obtendrían su merecido, entonces acá se hizo una cofradía de canallas. Nadie se nombraba, era muy peligroso, sólo se decía “hola, canalla” y, así todos se trataban de canallas”, cuenta Víctor.

 

Foto: CÍVICO

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Otra de las cosas asombrosas de este restaurante es que dentro de él tienen una pinacota -museo de pinturas- donde en algún momento llegaron a haber más de 500 cuadros. La historia detrás de esto es que en tiempos de dictadura, las personas que no tenían dinero dejaban cuadros a cambio de un plato de comida, y poco a poco se fueron juntando estas maravillas, llegando hasta a repetirse.

Finalmente, y porque sé que lo estaban esperando, les cuento un poco de la carta: arollado de vacuno ($7.800), longanizas ($4.400), prietas ($5.400) cazuela de vacuno ($4.800), pollo con papas fritas ($4.800), empanadas ($1.900), mechada ($4.400), entre otras delicias. Y tranquilo, que de sed no te morirás, porque los tragos chilenos son los destacados: maremoto, chichón, chupilca del diablo, vino; además de jugos y bebidas.

 

Foto: El Rincón de los Canallas

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Isabel Franzoy
Escribo desde antes de saber cómo, me encanta contar historias e ir descubriendo lugares nuevos de mi lindo Santiago. Paraguaya de corazón, pero chilena de papeles. Encantada con los nuevos desafíos y enamorada de viajar; observo, comento y escribo TODO.
Publicado
enero 18, 2017