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NOTICIA Foto: Chachino - Flickr

Fuentes de soda en Santiago: una tradición más allá de las modas

Surgieron en la década de los 40, pero su auge definitivo vino años después, en los 50, alterando para siempre la rutina de la sociedad santiaguina de entonces. Aunque perdieron fuerza con los años, la llegada abrupta de la modernidad y su hábito de querer todo rápido, hay capitalinos que no abandonan la tradicional fuente de soda  y negocios que no decaen.

Es innegable el protagonismo que hoy tienen en la escena gastronómica santiaguina locales como Las Cabras y Martuca, dos recientes estrenos culinarios que rescatan la vocación y la estética de las míticas fuentes de soda de Santiago. Conito con servilletas, botellas de kétchup, mostaza y ají; por el mediodía almuerzos caseros, por las tardes sándwich y shop. Asientos de cuero y espacios donde todos son bienvenidos.

Así es cómo en CÍVICO nos dimos una vuelta por esas fuentes que están fuera de la ruta clásica (Rapa Nui, La Terraza, Lomit’s, Fuente Alemana, Suiza, Chilena, Munich, Mardoqueo y Las Lanzas, quedan fuera esta vez) y te contamos de aquellos lugares que han sobrevivido a la tradición fuentesodera y la lucen como una bandera de lucha.

Foto: dnnycortes - Flickr

Foto: dnnycortes – Flickr

Llegando a Holanda por Nueva Providencia encontramos a la Fuente de Soda Alena, o “el local de las tías pintadas”. Acá se toman a pecho el concepto “bueno, bonito y barato”. A $3500 el almuerzo y hasta un dulcesito con el vuelto. No se pierda la cazuela, que aquí es la estrella. Si los viernes quiere desbandarse dele con el costillar con papas mayo. CUÁTICO.

Uno de nuestros favoritos por lejos es el Elkika, fuente de soda alemana por antonomasia que rinde honores a través de sus fricandelas y completos italianos. Siendo particularmente destacado el de Tobalaba. Sí, tío, suave la mayo.

En plena plaza Italia está el Baquedano, la fuente de soda que por décadas ha sido testigo de reuniones y bajones inmortales. Instalada ahí desde 1964, en Ramón Carnicer, los tíos te atienden como si fuera tu primera vez. Este es uno de los puntos de Santiago ideales para hacer la previa: a pocos pasos de Bellavista, precios accesibles y una ambientación de shopería de los 80 que llama la atención. Al ladito está el Prosit, otro de los emblemas de las fuentes de soda locales.

El Palo Alto en Francisco Bilbao también tiene buenas sorpresas: su consistente y generoso sándwich que lleva el nombre del local que le lleva churrasco/tomate/pepinillo/salsa golf/pan frica es una de ellas. Señores honrados (varias historias de recuperación de objetos perdidos se leyeron en este reporteo) y un maestro histórico. Si es malulo, mientras se atraviesa el sándwich puede sacarle pica a los estudiantes y universitarios que toman la micro en la esquina.

Foto: carlosgaldames - Flickr

Foto: carlosgaldames – Flickr

También está el Delicias es una de las típicas fuentes de soda de dan vida Estación Central. Su apertura, acorde a los tiempos de los ciudadanos y oficinistas emprenden el camino a sus trabajos, en pie están aquellos mozos de camisa y corbatín para atenderte. A las 7:30 en punto están listos para servirte un desayuno contundente y generoso. Ideal para comenzar el día. El tecito, la marraqueta y el huevo revuelto con jamón pueden ser un gran comienzo. También hay más oferta, no se confunda. Los sanguruchos no quedan atrás. Como está en plena calle Chacabuco, a un paso del terminal, clásica es la espera del café con un barros luco.

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Valentina Collao
Soy periodista de CÍVICO Santiago desde marzo del 2015. Primero que todo, transparentemos: Emmanuel es más grande que tu problema. Dicho esto, le cuento que provengo de las tierras del gran Gary Medel y del hombre con la lágrima en la garganta. También me gustan las canciones cumas. De hecho, si me ve por ahí, dedíqueme una: nunca le han achuntado. Mi abuela me enseñó a comer toda la comida.
Publicado
agosto 19, 2015